Plan de choque: Presentación

La reorientación de la política del agua en España responde al compromiso expresado por el Presidente del Gobierno en su discurso de investidura de actuar conforme a la normativa europea en esta materia. Esta reorientación, que se materializa a través del Programa A.G.U.A. (Actuaciones para la Gestión y Utilización del Agua), está presente tanto en el Plan Nacional de Regadíos (PNR) como en el Plan Hidrológico Nacional (PHN). De este modo, el PHN se ha modificado introduciendo un conjunto de actuaciones en las cuencas mediterráneas basadas en el ahorro, la depuración, la reutilización y la desalación, estableciendo, simultáneamente, medidas para mejorar el control público en el uso y en la calidad del agua, así como para favorecer el cumplimiento de la normativa europea en lo que se refiere tanto a la sostenibilidad ambiental como a la necesaria racionalidad económica de la acción pública en la gestión del agua.

Con el PNR se optó, inicialmente, por la continuidad de las obras emprendidas, con una mayor coordinación entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio de Medio Ambiente, competente en la distribución en alta del agua, seleccionándose aquellos proyectos que presentaban un mayor grado de sostenibilidad, tanto económica como social y ambiental.

Fruto de la experiencia acumulada durante este primer período, se llegó a la conclusión de que el PNR necesitaba una profunda revisión, no tanto en la alteración del listado de obras previstas como en los criterios de fijar las prioridades de las mismas, adaptándose a una clara circunstancia de evaluación de la utilización del recurso del agua. Este recurso, cada vez más caro y escaso, se veía afectado en su utilización, más allá de unas condiciones climáticas claramente desfavorables, por dos cuerpos legales que incidían claramente en la política de regadíos, como son la Directiva Marco del Agua y el nuevo Texto Refundido de la Ley de Aguas. Junto a ellos, el sentir de las comunidades de regantes, elementos claves en la política de regadíos, aconsejaban también la citada revisión.

Los nuevos criterios se pueden resumir en tres ejes principales:

El primero es la necesaria coordinación entre las Administraciones implicadas en la política del agua, y de aquí nace una colaboración entre los Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Medio Ambiente en la que se ponen en común acciones a emprender en la distribución en alta junto a las de distribución en baja.

El segundo es el de la eficiencia en el consumo de agua, obteniendo el máximo rendimiento de las producciones a la vez que ahorrando porcentajes de utilización de recursos hídricos muy elevados.

El tercer eje consiste en impulsar la innovación tecnológica, obligando tanto al control exhaustivo del agua utilizada, como al manejo automatizado de las redes de riego por parte de las comunidades de regantes.

Todo ello ha llevado a la revisión del PNR, materializada en el Real Decreto 287/2006, de 10 de marzo, conocido como Plan de Choque de Modernización de Regadíos, en el que se establece una prioridad de las obras en función de su sostenibilidad económico, social y medioambiental. En ningún caso, la inversión pública prevista en este Plan, 2.049 millones de €, se destinará a nuevos regadíos.

Además, por primera vez en la historia del regadío español, se publica en el anejo correspondiente para cada proyecto, junto a la inversión prevista, el ahorro de agua que se pretende y que permitirá atender necesidades de abastecimiento así como el resto de usos, incluidos los ambientales. También, del listado de obras previstas se desprende tanto la utilización por el regadío proveniente del reciclado de aguas residuales de núcleos urbanos, como la puesta en marcha de agua procedente de la desalación. Con ello se abarca una amplia panoplia de posibilidades que permiten, simultáneamente, un ahorro muy considerable, cifrado en más de 1.162 hm3, así como la mejora del potencial productivo. Además, todos los agricultores que se beneficien del Plan se comprometen a adoptar, a través de un riguroso programa de vigilancia ambiental, medidas para reducir la contaminación.

Todos los agentes instrumentales de la política de regadío se movilizan para conseguir el fin propuesto: TRAGSA, SEIASA, Sociedades Estatales del Agua y Confederaciones Hidrográficas se ponen cada una dentro de su campo de acción al servicio de este proyecto. Por primera vez también, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Ministerio de Medio Ambiente han elaborado un Real Decreto conjuntamente. Todo ello abre un nuevo horizonte de complementariedad, sinergias y eficacias que no sólo va a redundar en beneficio de los regantes, sino también en el conjunto de la sociedad española, tan sensible al recurso del agua.

Dª. Elena Espinosa Mangana
Ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación
Dª. Cristina Narbona Ruiz
Ministra de Medio Ambiente
Actuaciones del Plan de Choque de Regadíos

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