Los Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Medio Ambiente,
directamente y a través de las Sociedades Estatales de Infraestructuras Agrarias,
las Sociedades de Agua, el Grupo Tragsa y las Comunidades de Regantes, acometerán,
de forma coordinada, la ejecución de obras urgentes de mejora y consolidación de
regadíos destinadas a obtener un ahorro de agua que palie los efectos de la
sequía.
Este ambicioso Plan está compuesto por obras declaradas de Interés General en
diferentes Comunidades Autónomas, con proyectos ya elaborados o en vías de ser
terminados. Los criterios para la selección de las zonas donde se han de
desarrollar los proyectos incluidos en el Real Decreto están orientados a zonas
con actual baja eficiencia hídrica y que afectan a un gran número de agricultores.
Las actuaciones previstas están dirigidas al AHORRO y a la MEJORA DE LA EFICIENCIA EN
EL USO DEL AGUA, eliminando las pérdidas en la distribución, tanto en alta como
en baja y facilitando el paso por parte de los regantes a sistemas de riego más
eficientes y automatizados. En definitiva, se trata de modernizar los regadíos
existentes y ayudar a los regantes a enfrentarse a los efectos de las actuales
condiciones de sequía por las que atraviesa España y a otros futuros periodos que
históricamente afectan a un país mediterráneo como el nuestro.